viernes, 27 de marzo de 2020

DIARIO DE UN ENCIERRO (4)

24-03-2020
Si salgo a la calle porque mi ocupación o mis necesidades me lo exigen, siempre siento miradas de sospecha sobre mí. Y no, no es paranoia. Desde mi casa he podido oír voces increpando a otras personas y deseándoles una buena multa; quien esto hacía no podía saber por qué estaba en la calle aquella gente. A un compañero que volvía a casa le gritó un “agente del orden” desde la acera opuesta:

–¡Mira qué bien! ¡Los demás confinados y tú paseando! ¿Por qué estás en la calle?

Así, y en ese orden. Un “agente del orden” que primero acusa y después pregunta, que se pasa el respeto y la presunción de inocencia por el arco de triunfo.

Así que no, no es paranoia.

Hoy apenas he salido un momento al balcón. Desde que leí en el Diario Vasco una entrevista a Arantza Tapia no puedo hacerlo con tranquilidad, ni para tomar el aire ni para aplaudir o hacer ruido con un puchero. Arantza Tapia, esa que dice que el sector industrial no debe parar, no sale al balcón, aplaude desde dentro de casa.

¡Cualquier día nos obligan a todo el mundo a hacer lo mismo!

No hay comentarios:

Publicar un comentario